lunes, 20 de agosto de 2012

Alien

Estos días del mes de agosto (hasta el momento) han sido como el suelo de Mexicali; definitivamente salitrosos. Primero se descompusieron los frenos de mi vehículo particular, luego el aire acondicionado central de la casa, después los amortiguadores del carro, luego el aire acondicionado del carro y hoy, que iban a instalar una banda nueva y un tensor de-no-se-que, otra vez el aire acondicionado dejó de funcionar. Sin contar con que el aparato de refrigeración que tuve que comprar para la casa hace un ruido infernal y tendré que devolverlo a la empresa antes de que se termine la garantía 
Lindo panorama ¿no?

En una de esas idas y venidas a USA, buscando las partes que necesitaba mi carro, haciendo la interminable fila para el cruce fronterizo, un ALIEN se posó en mi parabrisas. Era simpático y parecía verme a mi, directamente a mi. Pensé que se estaría quemando las patas porque el clima afuera era demasiado tórrido. Mas de 44° centígrados marcaba el termómetro. El parabrisas quemaba la piel al tocarlo. Pero el bicho seguía ahí, frotando sus patas delanteras como si tal cosa.


Se dejó fotografiar y todo. Acerqué lo suficiente mi teléfono celular al parabrisas, pero no le dio importancia. Era un cínico conchudo. Al final lo espanté tocando con mi uña el vidrio, de cualquier modo ya faltaba poco para llegar a la caseta y los gringos son medio especiales con eso de llevar "aliens" en los carros. 

miércoles, 15 de agosto de 2012

Acapulco


Aquella fue palabra mágica. La llave maestra que abrió la posibilidad de realizar un esfuerzo mayúsculo. Lo que me convenció de hacer el viaje. Uno que había jurado no volver a realizar en autobús. ¿Impresiones? era como estar en una película de Mauricio Garcés (de los 70's). Un destino turístico clásico. Llegamos a la media noche. Fue parecido a llegar a las Vegas. Todo luces, todo vivo, todo encantador (salvo por el clima). La gente deambulaba con sus chiquillos de todas las edades por las aceras iluminadas. Lloviznaba, el clima sofocante, caliente, pegajoso no restó demasiado al encanto nocturno de la ciudad. Una de aquellas que nunca duermen.
Ciertamente no fue el primer punto en las escalas del tour. Pero sí uno determinante.

Encontré a Mahatma en Acapulco, Justo en el boulevard costero, casi frente a mi hotel. 

martes, 7 de agosto de 2012

Un 3 de Marzo del 2006


Estuve de maleducada. Pero no hay (a veces) otra manera de reaccionar para detener a ciertas personas (llámese mi padre). De todos modos fue gracioso, ambos nos divertimos de un modo muy poco civilizado. Supongo que es nuestra muy personal interacción. Una estrafalaria manera de comunicar amor.
Como cada viernes saliendo del trabajo, enfilé hacia la casa de mi madre. Es que los viernes es día de madre; mi día de cuidarla unas horas en tanto llega mi hermana, que vive con ella. Terminar una semana laboral pesada de esa manera no es mi idea de descansar. Pero bueno... esa es otra historia... estaba en el patio mi pa y eso me puso en guardia de inmediato. Hacía mas de un mes que no coincidía con él, y la verdad no lo extrañaba. En este punto recuerdo a un amigo que acaba de perder a su propio padre y la relación entrañable que imagino llevaban. No me siento culpable por la incapacidad de sentir felicidad al verlos (a mi padre y a mi madre juntos) solo me pongo, como dije, en guardia; recién llevé a mi mamá con el doctor esta semana y digamos que evité cuidadosamente solapar las cosas que hace y no debería hacer. Así que la "descubrí" con la médico internista, comentando todo lo que me tenía reservado para salir de dudas.
Por tanto, imaginé que habría guerra en casa. Estaban tomando el fresco junto con una de mis hermanas en el sillón columpio que hay en el porche. Me acerqué con el cuerpo en tensión a besarlos (saludo social forzado) lo lamento, pero eso es. Un saludo social forzado por las circunstancias. Si no lo hago, inmediatamente comienzan las pullas de mi padre y quise evitar una conflagración gratuita con él, saludándolo de beso.
No quise socializar mas de lo que mi humor permitía, así que luego del saludo les dije que me quedaría dentro, en la sala, disculpándome con todos porque estaba cansada. De inmediato la pregunta de por qué el cansancio, a lo cual acremente respondí que se debía a que casualmente me levanto cada día a las 6 de la mañana y trabajo de 9 a 10 horas seguidas 5 días a la semana, y que los viernes, cuando se supone salgo a descansar, debo ir a casa de mi madre. Sin dar lugar a mas preguntas entré a la casa, en tanto ellos charlaban y departían. Lo cual, en el lenguaje familiar significa: "dejar hablar a mi padre porque nadie debe osar interrumpirle."
Casi de inmediato fueron adentro y de nuevo mi padre comenzó con las preguntas. El típico gancho; "oye, qué tanto sabes de Pancho Villa y la batalla del cerro de la Bufa" (cuando no me aborda diciendo "tú DEBES saberlo, dime") quizá a quienes lean esto les parece normal, una pregunta normal. Pero la vengo oyendo desde que tengo uso de razón y es siempre con la finalidad de poner a prueba mis conocimientos. No siempre está el horno para bollos y ese viernes precisamente, no lo estaba.-No se nada, nada de nada, me duele la cabeza y estoy cansada, no tengo humor de responder preguntas de historia, le dije secamente.
Al rato insistió con otra cosa y refuté sin poder evitarlo. Cambiaron de tema, siguieron las críticas a no se que actores y de pronto dice muy ufano mi padre, que "a los productores de películas les perdona todo, menos que se hayan metido con los de su gremio" (según él, su gremio son los vaqueros -cow boys-) que "de la sarta de jotos que hay", no debieron hacer la película del "Secreto en la montaña" (mi padre es homofóbico, tanto como mi madre racista).
¡Por favor! le dije, ¿de dónde eres tú cow boy? (nunca en su vida ha hecho trabajos físicos, mucho menos lazar ganado) él es artista, jamás, desde que tengo uso de razón, ha trabajado en algo que implique fuerza física. Salvo vestirse como ellos: sombreros Stetson,  mezclilla, camisas y botas vaqueras, etc.
Comenzó la discusión y sus gritos exigiendo que me callara, que escuchara, que soy una maleducada porque no lo dejo hablar. A lo cual repliqué que ya tenía una hora hablando sin parar y el que nunca ha sabido escuchar es él... ¡oh cielos!... LOGRÓ SUS PROPÓSITO, me hizo caer en su juego una vez mas y terminamos discutiendo, midiendo fuerzas como siempre. Me acusó de querer ver la película de los "jotos", hizo remembranzas del cine de antes, "de los hombres de verdad", de lo podrido que está el mundo... y finalmente ambos reímos a carcajadas... sin convencernos el uno al otro de los argumentos del contrario... en el inter, criticó a mi mamá, a las personas con gustos distintos y a lo que se le vino en gana. Sospecho que el viejo se siente fuerte cuando me provoca y logra finalmente que le replique en lugar de solo consecuentarlo. Siento a veces que no le gusto pacifista. Llevarle la contraria es quizá una variación de lo que los padres e hijos mas "normales" entienden como manera de relacionarse o... mostrar amor.
Luego, manejando de regreso a casa, me iba riendo con ganas, fui su sparring verbal muchos años. Pero me dejó bien entrenada para la guerra y las batallas,  me hizo fuerte, independiente y medio altanera. Solo que no me enseñó a demostrar amor... o tal vez si.. pero es una manera muy extraña... ¿verdad?

sábado, 7 de julio de 2012

CASI una explicación (errare humanum est)

Un Troll que come mocos

(Tomado de la Wikipedia)

Verás que a mi, como que me va bien eso de INSUMISA. No lo se a ciencia cierta, pero tengo la sospecha. 
Total: Si es Troll, didelfimorfo, zigóptero, gallinácea o cosa nostra, no debiera afectarme. De hecho no lo hace, pero si agrede, molesta, critica con mala leche, ridiculiza (o sospecho que lo intenta) a quien tengo en alta estima, es posible, lo reconozco, que llegue a sulfurarme un poco.

No estás tú para saberlo y tampoco yo para contarlo (obvio). Pero una vez conocí (¿?) en alguna de las perdidas y míticas salas de chat del pasado, a alguien cuyo nickname  me resultó sospechoso en alto grado. No viene al caso repetir aquí el estúpido nombre usaba el susodich@; pero resultó ser un troll. Desagradable, abiertamente beligerante, mal educado, CRITICÓN y mas lindezas.   

Eso, como comprenderás, no me dejó un buen sabor de boca. Luego, algunos blogs (sobre todo los mas populares) fueron poco a poco invadidos por los comentarios rijosos y desagradables de esos nombrados Trolls. 

Mucho después, conocí el blog de un alma cándida y dulce apariencia, que fue agredido por un ente de esos. Se defendió con maestría de la agresión, pero igual, el troll aquel era DESAGRADABLE con todos. Hasta con los lindamente inteligentes. Entonces, los trolls se fijaron en mi memoria como entes NON GRATOS. 

Luego, mas recientemente pasó de nueva cuenta. El blog de un amigo. Un nickname "sospechoso". Un comentario evidenciando a propósito algo que NO VENÍA AL CASO. Supuse erróneamente que se trataba de uno de esos sabihondos y pedantes cuya fascinación es convertirse en críticos agrios, "picapleitos", desparramadores de juicios mordaces. Me pateó el hígado (virtualmente, claro) Encontré en la red, un remedio para curar lo pedante. Me encantó, me resultó divertido, creativo y altamente CATÁRTICO compartirlo... solo porque sí.

Sin embargo, acabo de notar, que el personaje a quien confundí con un troll de Internet NO ERA TAL. Es simple y llanamente alguien cuyas críticas y observaciones altamente constructivas confundí con otra cosa. Es una persona preocupada por corregir lo incorrecto y evidenciar lo ya publicado. De esas que por el bien de la humanidad encuentran el pelo en cualquier sopa. 
Como la hermana menor de mi amiga Gabriela, que se dedica casi en exclusiva a corregirle la ortografía en Facebook y publicar con letras mayúsculas una dulce reprimenda por la falta de una coma, acento o punto. ¡Cosas del llamado de la sangre!
Tengo una tía abuela muy parecida a la hermana de mi amiga Gabriela. Así de corregidora y evidenciadora es (por nuestro propio bien, of course). Siempre a la vanguardia de los métodos mas ortodoxos para resaltar "el prietito en el arroz"  
La hermana de mi amiga y mi tía abuela, no son de ninguna manera pedantes ¡todo lo contrario! es simplemente su modus operandi de preocuponas vigilantes del "para que no le digan, le digo yo".

Alguien que se ocupa de uno con esas sublimes maneras, no puede, ni podría ser jamás confundido con un Troll ¿cierto?  (aunque use un nick name que incluya el mote de Troll) 

Mea culpa


miércoles, 9 de mayo de 2012

Legados

Maldijo hasta dejar reseca su garganta. Incluso acabó con su voz, que se convirtió en cicuta, curare y Naja*. La ira y el odio fueron carcomiendo su alma; alimentada de aquel caldo ponzoñoso día tras día. Era su prioridad, verter veneno cotidianamente en los oídos de sus hijos. Siguió viviendo y rezumando amargura cada uno de sus días. Tras cumplir 75, continuaba odiando hasta la extenuación al hombre anciano.
¿No te cansas? le preguntaron un día.
¿De qué?
De vivir para odiar, de estar tan llena de rencor ¡son mas de 50 años en guerra! 
Me arruinó la vida, por eso lo odio...
¿Cómo va a arruinarte la vida un hombre por haberse acostado con otra hace quien sabe cuántos años? ¡eso es darle un poder inmenso a un solo ser humano!
Es que me traicionó.
¿Y?
No lo perdono.
¿Es que no te has dado cuenta? ¿QUIÉN VIENE A TU CASA POR GUSTO? ni uno solo de sus nietos los visita por amor, porque nadie quiere estar en medio de una guerra eterna y sin sentido. Solo sabes verter rencor, ganas de vengar una afrenta que no tiene, ni tuvo remedio. El hombre es un cretino. Lo fue desde un principio, un macho misógino, neurótico y violento con quien te quedaste por propia voluntad.


Convirtieron a sus hijas en esclavas, tiranizaron su buena voluntad de atenderles y no dejarlos solos; ambos vivieron mas allá de los 85 (no lo permita Dios) Una vida amarga, demasiado larga y perennemente venenosa. 


Un legado terrible, agrio,  incomprensible...





*Veneno de cobra.