domingo, 19 de junio de 2011

Padre... el día del

Eclosionando


Si la madre es una sombra, entonces ¿el padre qué es?
La madre es una sombra acostada a los pies... ¿y el padre?

"Al alba,
cuando la luz dorada apenas ilumina,
una criatura aún endeble y vacilante,
la sombra que acaricia sus pies
es larga inmensamente."

Mi padre es pintor. Y mi madre jamás ha sido una sombra.
Juntos han sido, fueron y serán como agua y aceite. Incompatibles.
Hicieron explosión infinidad de veces.
Siguen eclosionando ira, improperios y rabietas.
Ya son viejos, anque parecen tener menos años.
Debo decir en su favor que hicieron hijos fuertes.
Debo admitir con tristeza que nadie los visita con agrado.
Estar eternamente en medio de una guerra cansa.
Las guerrillas de improperios resultan deleznables.
Pero son mis padres.
Hoy en México es el día del padre.
En su momento festejamos a la madre. A toda prisa, con el tiempo justo para regresar a nuestras casas.

Diremos FELICIDADES PAPÁ en un restaurante. Igual que el 10 de mayo, a toda prisa.

Como dijera Fox a Castro: "comes y te vas".

Pero es mi padre. Lo amo... aunque no me encanta estar, charlar o compartir con él.
Debió, supongo, hacerme sentir segura y aceptada en su momento. Debió cargarme sobre sus hombros y decir que ser mujer no te hace un ser humano de segunda clase. Debió abrazarme para consolar mi llanto de niña. Debió tratarme con la delicadeza con que se trata algo frágil. Debió incentivar mi respeto, en lugar de hacerme sentir miedo.
Debió hacer tantas cosas que no hizo, que de tanto no hacer, no me hizo débil.
Tal vez mi cordón umbilical fue cortado a dentelladas, pero eso me hizo independiente.
Quizá no fue tierno, paciente o dulce. Pero despertó en mi el temple para decir, hacer y elegir lo que deseo.

Mis padres vivieron a su aire. A su manera han sido felices. Me alegra eso.

FELIZ DIA A TODOS LOS HOMBRES QUE SON MAS PAPÁS QUE HOMBRES.
Y bueno... también a los papás que son simplemente hombres.

jueves, 16 de junio de 2011

"Neverland"

No era tan malo después de todo. Ser un adolescente eterno le permitía al hombre sentirse bien consigo mismo y con lo que lo rodeaba. Si te fijabas buen, los piratas eran representados por los malvivientes de la comunidad, que siempre al acecho, esperaban una oportunidad para asaltar a quien fuera. Volaba en su vehículo blanco y viejo de un extremo a otro de su personal"Nunca Jamás". Comía lo que era de su agrado o simplemente, sin complicarse, lo que hubiera. Vestía de igual manera, ropas desgarradas o sucias o ambas con gran despreocupación.

Wendy, la "mamá" postiza que le contaba cuentos chinos y le cantaba canciones de rockeros calvos antes de dormir, era una mujer alta, enferma y sin dientes que disfrutaba y aplaudía las patéticas historias revestidas con pincelazos de un humor rancio e irreal. "Piter" les daba justo el tinte necesario para seguir con el teatro de aquella felicidad construida entre cajas de cartón, neumáticos viejos y trozos de madera podrida.

Aquel era el paraiso de "Piter". Vivir sin preocuparse de los inconvenientes que ser adulto acarrea. No había pagos de ninguna especie. Ni que preocuparse por la renta, o una cama donde dormir. Alguien mas la había pagado ya. ¿Cual problema? Si ahí estaba, solo era menester tomar lo que tan convenientemente estaba dispuesto.

Luchar contra Garfio era lo mas estimulante del cuento. Garfio, por supuesto, siempre salía perdiendo (cuando menos en la  imaginación de este Piter). Garfio bien podía ser un patrón, un prestamista, alguien, cualquiera que confiara en su palabra, rectitud y buen juicio. Lo hacía tonto, se burlaba de él, le quitaba la peluca y luego, muerto de la risa se iba por ahí, haciendo gala de sus proezas. Las arracadas de Garfio, sus dientes, sus anillos y collares. Todo lo que Piter le escamoteaba, iba a parar a donde mismo.

Regresaba donde una desdentada Wendy, junto con los niños perdidos (el ladrón, el adicto, la pequeña zorra y el enano que los mantenía a todos) aplaudían las hazañas de aquel diezmado adolescente, en cuerpo de hombre grande. 
Piter reía. Daba consejos sobre como sobrevivir feliz sin desgastarse en el intento. Contaba mentiras que él mismo llegaba a creerse. Todo estaba bien en su "Neverland" personalizado. Y el resto de la humanidad podía irse al carajo con sus problemas y tonterías de adultos.
"Neverland"

viernes, 10 de junio de 2011

martes, 7 de junio de 2011

Alas al viento, pies en la tierra...

En uno de esos días abúlicos, laxos e incongruentes en los que tomo tiempo para ver alguna serie de x temporada en Internet. Los nuevos tiempos dictan que las amas de casa ya no ven/vean telenovelas, sino series, así que ¿cómo sustraerme a eso? Total, de todos modos no me estoy quieta. Es lo bueno de la red, puedes poner pausa (lo cual no sucede con la vida) y hacer otras cosas en tanto estiras las piernas: tiendes la ropa al sol, haces de comer, lavas los pisos, aspiras los sillones, barres, etc. etc. etc. en tanto piensas. Es lo aburrido de ver tele o cine conmigo (me lo han dicho mas de un par de veces). Pienso, reflexiono, cuestiono y vuelvo a pensar, en lugar de solo disfrutar de las cosas que veo.
Insisto, House es ODIOSO. Un bicho. Pero tiene algunos destellos inspiradores de pronto. No el personaje, sino la serie en general, Se me viene a la cabeza la ocasión en que su compañero de celda en el manicomio, le dijo que no pensara. Que pensar las cosas arruina la vida... algo así... tal vez, si no pensara tanto... si tan solo no pensara tanto.
Otro destello fue la vez que escuché una melodía algo melancólica en la serie. "Soy prisionero de mi cuerpo"... y sí... solo del cuerpo, porque mi mente tiene alas.

Alas al viento, pies en la tierra... sueños al vuelo.


jueves, 2 de junio de 2011

Ni Romeo ni Julieta

Pero somos.

Ella se empeña en creer que sí. El le dice que fluyan a la vida y a la libertad. Ella es divorciada desde hace mas de 10 años. El sigue casado hace mas de 20. Ella vive con sus hijas, trabaja, es responsable y mantiene su hogar como las buenas. El habita el 2do piso de una casa que es de su mujer y de su hijo. Los divide una distancia física grande. Ella en el norte, él en el centro del país. Sus encuentros sexuales han sido pocos. Ella se traslada a la capital, él la recibe en la terminarl aérea. Son los acostones mas caros de que he tenido noticias. Todos o casi todos pagados por ella.
A él lo maltrata su mujer. "La portera" le dice porque lo está checando en cada entrada y salida de casa. Y cómo no, si puestos a pensar, él vive sobre la casa de ella, o lo que es lo mismo, sobre su cabeza.
Que la mujer es mala y mal averiguada dice el esposo que "fluye". El pobre solo recibe malos tratos y quejas de su esposa. Por eso requiere de la presencia de alicientes en su vida. Ella, la del norte es un aliciente bueno. Le sale barata. Le llama poco. La visita menos. Le hace sentir viril, potente, libre e importante aunque trabaje en un tianguis vendiendo ropa económica y sus recursos sean limitados.
La del norte quiso un buen día poner límites y las cosas en claro. Su futuro sobre la mesa... y descubrió que no existía tal. Que jamás existió. El respondió que no le gustaban las discusiones. Que solo fluía con la vida. Que le gustaba su "libertad".

Y yo... yo me he estado riendo de eso desde que mi amiga me contó la historia. No de la historia, sino del tipo maltratado y "libre" que vive sobre el tejado de la casa de su esposa.
Final de la historia... creo.
Una historia que ella creyó de amor.
Una historia que él ya borró de su memoria.

Algunas historia se parecen mucho a otras.
Unos que dan en demasía, otros que dan menos que poco.
Y algunas que escriben gracias a eso.